SUPERGRANJEROS POR UN DÍA
Así es, el lunes convertimos a nuestras pequeñas piruletillas en unas auténticas granjeras y granjeros, que pudieron disfrutar por un día de la vida en una granja real. Por unas horas nuestros pequeños urbanitas se trasladaron a un mundo tan diferente al suyo habitual, tan distinto de cuanto viven cada día en nuestra ciudad, tan alejado en el tiempo a la "civilización" en que crecen, ese mundo donde la leche nos la da el brick y los huevos salen de una huevera de cartón, donde podemos saber que el potro es el hijo de la yegua y nace de la tripa de su madre, o el pollo de un huevo, pero si lo complicamos, ya no atinamos muy bien si la oca nace de un huevo o de dónde llega una rana. En ocasiones un buen libro nos permite indagar en la vida de los animales y "saber" ese tipo de cosas, diferenciar salvajes de domésticos o mamíferos de los que no lo son, peor nuestra idea en infantil no es que sepan, sinó que descubran. Por ese motivo la granja se ha convertido en esa aliada para conocer la vida de los animales domésticos más comunes o a cultivar hortalizas en el huerto. Pero aún nos dio tiempo a fabricar pan como lo hacían las bisabuelas en el pueblo, o un "cuadro" de lo más primaveral,...
Gracias a Dios, el día resulto PRIMAVERAL, algo a lo que no estamos muy acostumbrados este año, la verdad. Pero fue ideal, ni frío, ni lluvia, ni exceso de calor , ni un sol que nos quemase. Tal y como andamos, ni eligiéndolo, habría salido mejor.
Pero no os cuento más. Creo que lo mejor es que los veais disfrutar vosotros mismos.